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May 11

Deja a los profesionales la apertura de tu puerta blindada

Uno de los incidentes caseros más comunes es que se cierre la puerta de casa con las llaves dentro. Esto suele tener fácil arreglo ya que no se ha pasado la cerradura y abrir un pestillo simple de cerradura no tiene demasiada complicación. Pero, ¿qué ocurre si se trata de una puerta blindada y se han perdido las llaves?

Cuando se trata de abrir puerta blindada las cosas se complican. En Internet hay una gran cantidad de tutoriales que explican cómo abrir todo tipo de puertas. Dejando a un lado la consideración de si esos tutoriales deberían o no de permitirse, ya que podrían ser utilizados fácilmente para actividades delictivas, lo cierto es que no es nada aconsejable seguir sus consejos.

Una puerta blindada tiene varios cierres, normalmente un mínimo de tres, que anclan la puerta al suelo, a la parte superior y al menos al lado de la cerradura. Normalmente, también al lado de las bisagras. Estos cierres se abren y cierran usando una llave que acciona un mecanismo que hace que todos ellos se muevan a un tiempo.

Manipular este mecanismo no es algo sencillo, de hecho incluso un profesional sin demasiada experiencia en el tema podría dañar la puerta. Si esto es así para un profesional, para una persona cualquiera las posibilidades de causar daños en la cerradura o en la puerta son bastante elevados.

Las puertas blindadas no son precisamente baratas así que lo primero que hay que plantearse antes de dejarse llevar por las ganas de imitar lo que se pueda ver en un video de YouTube es ¿vale la pena correr el riesgo? La respuesta más lógica y sensata es que no vale la pena.

Intentar ahorrarse la minuta de un cerrajero de urgencias puede acabar convirtiéndose en una abultada factura para reparar la puerta o incluso tener que cambiarla por una nueva por causar daños que no se pueden reparar fácilmente.

Las cuentas son claras y la lógica es aplastante. Si quieres un método barato, efectivo y en el que confiar para abrir tu puerta blindada, llama a un profesional con experiencia que se ocupe de hacer el trabajo y olvídate de trucos caseros que pueden acabar incrementando tus gastos.

Llama siempre a profesionales y de este modo tendrás la garantía de un trabajo bien hecho y también la seguridad de que quién manipula tu puerta no aprovechará su trabajo para cometer más adelante un delito.